NOTA DE LA REDACCIÓN: Comunicadora audiovisual y fotógrafa, mientras vivió en Santiago España Berríos trabajó en Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea, donde realizó fotografía aérea incluso para la Empresa Nacional de Aeronáutica. Desde hace 30 años en Miami, forma parte del Consulado General de Chile, desempeñándose como asistente ejecutiva del Cónsul General y de apoyo fundamental para los chilenos que viven en el estado de Florida.

TEXTO Y FOTOGRAFIAS: España Berríos, desde Miami
Sabía que si tomaba rumbo sur desde Brickell Avenue, me encontraría sin dificultad con la vegetación exuberante y la discreta señalética que indican la proximidad de este destino especial. Es que ingresar por la entrada principal de esta propiedad es alucinante. Aquí se conjuga la calle de acceso con senderos naturales y estatuas solemnes. De pronto, es como enfrentarse al recuerdo de la grandeza del siglo pasado, el jazz incipiente y las tertulias más sofisticadas de la época. El tiempo se detuvo en 1916 (año en que terminó de construirse) y creo que ni siquiera su dueño vislumbró la trascendencia de su “casa de veraneo”. James Deering, artífice de esta construcción maciza, espléndida y única, estampó en cada rincón su amor parisino donde reina el estilo neobarroco.





Al recorrer los salones de enormes ventanales que miran hacia el mar, es conmovedor transportarse en una mágica máquina del tiempo. En el formidable patio de luz que probablemente fue el lugar de encuentros sociales, donde se reunieron con glamour los más destacados y exitosos empresarios de la época, hoy deambulan turistas livianos de ropa, ávidos por tomase selfies irrepetibles. James Deering, protagonista y señor de esta gran casa de veraneo, disfrutaba creando una atmósfera musical variada para sus invitados. La música en vivo no podía faltar y como dato especial, entre los instrumentos tenía un piano que ¡se tocaba solo! Emociona caminar por el lugar que ha sido escenario de acontecimientos históricos como, por ejemplo, la recepción que el Presidente Ronald Reagan ofreció al Papa Juan Pablo II en 1987 y la Cumbre de las Américas en 1994, en la que 34 líderes del hemisferio occidental se reunieron con el presidente Bill Clinton.





La propiedad de 72 hectáreas iniciales, sucumbió a los estragos de un poderoso huracán que la dañó en 1926. Deering falleció a los 65 años en París, y en 1945 los herederos decidieron traspasar gran parte de los terrenos a la Archidiócesis de San Agustín, quienes más tarde construyeron el Mercy Hospital, una escuela, la Ermita de la Caridad y otros edificios menores. En 1952, el condado Miami Dade adquirió por un millón de dólares un poco más de las 20 hectáreas restantes que incluía la casa y jardines. La familia donó los muebles y las obras de arte, gracias a lo cual, hoy por hoy, sus visitantes pueden recorrer este palacio, donde se ha conservado cada detalle original. En 1994 fue declarado Monumento Histórico Nacional.



Punto aparte es maravillarse con los jardines diseñados para enaltecer la construcción. Se huele a hierba y a mar. Caminando por los verdes recovecos hechos de coral, descubres pórticos vestidos de hiedras que convergen hacia la explanada donde no ves sino hermosos senderos, escalas, jardines ocultos, estatuas y fuentes de agua. Aquí no es raro encontrarse con sesiones fotográficas de novias y quinceañeras.






Sin duda el Palacio Viscaya es un oasis dentro del bullicio de Miami; un lugar para descubrir, disfrutar y fotografiar.












Gracias muy interesante encontrar esto en Miami. He estado montones de veces en Miami y crei haber visto todo, como cocodrilos en la calle, English spoken here, etc, pero no una mansion como esta.
En 2023 tuve la oportunidad de recorrer el Palacio Vizcaya, una joya arquitectónica que, afortunadamente, está abierta al público, con todo el lujo decorativo donado por la familia Deering.
Gracias España Berríos, Carmen y «Bendito Planeta» por este paseo virtual.
Que buena nota! Impactante el lugar, invita a conocerlo! Gracias por mostrarnos ese maravilloso palacio en Miami!
Dear Carmen,
It’s lucky for us that you have so many wonderful friends that can share their experiences and travel adventures.
Even though I have been in Miami often , had never visited the Vizcaya Palace. So …many thanks to España for introducing us to this amazing place.
Always looking forward to the next blogs!
Gracias España y Carmencita. Estuve con mis hijos y yernos en 2019 y efectivamente Palacio Vizcaya es un imperdible si queremos disfrutar del mundo cultural de Miami.
No tenía conocimiento de que un pedacito de la Madre Patria, la Vizcaya, se encuentra en la ciudad de Miami.
Sugestivo, curioso e impredecible. Gracias, por mostrarlo. Hermoso!