NOTA DE LA REDACCIÓN – A Jorge López Sotomayor, experimentado cineasta chileno, lo conocí en medio de una interrumpida reunión de amigos una semana antes que él partiera a México. Autor de premiadas películas, como «El Último Grumete», «XS, la peor talla» y “Patagonia de los Sueños”, aqui su estado de felicidad cuando regresó a Santiago la semana pasada.


TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: Jorge López Sotomayor
En cuanto me invitaron al Festival de Cine de Guadalajara, en México, que este año estaría dedicado a honrar el cine chileno, y donde yo expondría mi nuevo proyecto cinematográfico “El Frágil Imperio de Hielo» a filmarse en la Antártica con la participación de las ballenas azules y en coproducción con Canadá-México-India, mi alma dio un vuelco: Hacían 47 años que yo no volvía a México, y la única vez anterior que había estado, lo había hecho como secreto trabajador ilegal en la película de Miguel Littin con Gabriel García Márquez, “La Viuda de Montiel”, una oportunidad que a mis 24 años no me podía perder ya que por ser chileno, y México no tener relaciones con Pinochet, no había como pedir visa ni nada. Pero esto no me iba a detener, por lo que me conseguí el carnet de identidad de un amigo californiano y me lancé a la aventura: a pasar como turista gringo que no necesita visa y viene por unos pocos días… Me quedé un año. Claro que esto no lo podía saber nadie, mucho menos la producción de la película que podía verse fatalmente interrumpida por tener a un ilegal en su equipo, con lo que yo arriesgaba la expulsión inmediata del país y la pérdida de tan importante experiencia.




Todo funcionó perfecto en ese entonces, igual que mi visita de hoy en la encantadora ciudad de Guadalajara. Y empecé a gozar de la aventura de vivir en México, de comer sus exquisitas ensaladas, de compartir sus inigualables atardeceres, de recorrer sus bellas ciudades, de admirar su sentido de la cultura con plazas por todas partes diseñadas como monumentos para honrar a poetas, artistas y filósofos, incluyendo a la Diosa Minerva como inspiración de lo femenino en la sociedad, o al chileno Pablo Neruda, o a sus mariachis y canciones, en impresionantes esculturas que se asoman por todas partes con orgullo y belleza.







Yo no sé si serían las excelentes películas que pude ver en el Festival y que acreditan el gran momento que vive el cine chileno, encontrándose como dicen los comentarios internacionales, de moda, o serían los recuerdos en cada esquina llena de colores y voces encantadoras… pero mi corazón no podía dejar de pensar y sentir por aquella preciosa actriz de la que me enamoré perdidamente hacen 47 años, mientras se rodaba la película. ¿Qué será de ella, seguirá siendo tan bonita como entonces? ¿Me seguirá queriendo como me decía por esos años? Lo que sucedió fue que tuvimos un intenso amor a primera vista, que fue creciendo dulcemente hasta el punto de comenzar a vivir juntos, y empezar a pensar en un futuro como familia. Pero los paparazzi nos seguían por todas partes debido a la fama que su belleza y talento acarreaba con toda propiedad, y empezaron a investigar hasta descubrir mi secreta situación ilegal en el país. El escándalo de la farándula fue creciendo en proporciones, hasta que sorpresivamente apareció la policía con una orden de expulsión en contra mía, y sin otra posibilidad me vi forzado a salir de México. La idea era arreglar mi situación y poder volver a proponerle matrimonio a mi enamorada… Nunca lo pude lograr y nunca recibí la autorización… En esa época no había ni correo electrónico, menos mensajes de WhatsApp. La distancia se hizo una barrera inmanejable, hasta que la vida terminó por distanciarnos para siempre.


La curiosa inquietud de estar hoy de visita en Guadalajara, nuevamente en México, dio paso a una incontrolable pulsión por encontrarla otra vez, y desplegando preguntas y rastreos por las redes sociales logré volver a contactar a mi amor de hace tanto tiempo. Su sorpresa fue mayúscula y me invitó a verla nuevamente en su casa de siempre, con la advertencia de que ya por fuera no era la que yo había conocido, aunque por dentro seguía sintiendo lo mismo. Y nos encontramos… ¡Qué maravilla fue mirarla a los ojos nuevamente, tomar sus manos entre las mías aunque su deterioro no la dejara expresar mucho más que una adorable sonrisa entre paso y paso, así como una invitación muy complicada para dormir juntos… ¡Que curiosa puede ser la vida, cuando nos da mágicamente la oportunidad final de cerrar un capítulo pendiente, con la deliciosa felicidad de revivir los sentidos y sensaciones anteriores, como si nada hubiera sucedido y lo cósmico superara inequívocamente todo lo que se pudiera haber imaginado… No puede haber mejor premio que pueda entregar ningún festival en el mundo…. Es el final feliz de una historia de amor que parece de película, aunque mi corazón sabe que es todo pura verdad…
A TODO HONOR
Estreno: “Un hijo propio”, de Maite Alberdi

Mejor película: Hangar Rojo, de Juan Pablo Sallato.













Interesante relacion tipo novels pero lamentablemente poco sobre Guadalajara que es una Hermosa ciudad y probablemente la Segundo ciudad de Mejico despues de la capital. Singular mention al lago cerca de Guadalajara que es otra belleza y que tiene unos peces blancos muy sabrosos.
Maravillo.gracias por compartir !
Grande Jorge, y feliz por tu encuentro de amor. Vero
Very interesting to see and learn about Chilean cinema!
Will definitely look up the movies and documentaries.
Always admire the commitment required to be an artist in any medium..