IRÁN | Joya de las antiguas civilizaciones

NOTA DE LA REDACCIÓN

Junto a su familia y visa en mano, hace 8 años Carmen Marticorena visitó Irán. La espectacularidad de su reportaje -publicado entonces en Bendito Planeta- lo reproducimos hoy, dadas las lamentables consecuencias del conflicto en el Medio Oriente que en la actualidad repercuten en el mundo entero.

 

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: Carmen Marticorena

 

En cualquier vuelo a un país musulmán, en el avión van a ir varias mujeres con la cabeza cubierta, ya sea con una burka o con un pañuelo. Lo curioso es que al anunciar que estamos próximos a aterrizar en Teherán, hay mucho ruido de apertura de los compartimientos altos del vuelo de Turkish Airlines, y cuando nos paramos para descender, todas, todas somos musulmanas. O lo parecemos.

 

 

Estamos empezando un viaje familiar de  alrededor de 3 semanas para conocer las  tierras de Ciro el Grande y de Darío, esos magníficos gobernantes que lograron uno de los mayores  imperios de la antigüedad, que llegó a extenderse desde Europa a la India. Y que gobernaron permitiendo que cada pueblo invadido conservara su religión, bastante autonomía en sus formas de gobierno y respetando a los vencidos como se respetaba a su propio pueblo.

 

 

A familiares y amistades no les resulta fácil entender el lugar elegido. Puede ser peligroso, nos dicen. Somos 8 ( matrimonio, 5 hijos entre los 7 y los 20 y la abuela). Y parece que a nosotros nos cuesta explicar la fascinación que siempre ha ejercido ese país en nuestra imaginación. Nos hemos preparado con tiempo, mi hija ha hecho el itinerario siguiendo un blog de unos españoles, ha arrendado un van también por internet, y comprado por la misma vía nuestras negras tenidas, la burka y los pañuelos. Traemos dinero en efectivo, dólares y euros, ya que las tarjetas de crédito extranjeras no funcionan en Irán por boicot de Occidente. Hemos leído bastante, y estamos expectantes. Un poco asustados también. Igualmente por internet se ha contactado a un excelente guía turístico, Mehdi, que nos ha ayudado en todo el viaje.  La van nos espera en el aeropuerto de Teheran, contratada para toda nuestra estadía, con chofer que habla inglés. ¡Sorpresa! No habla ni una palabra. Nosotros tampoco farsi. Pero, en cada ciudad a la que llegamos, Medhi ha arreglado que  nos espere un guía que habla más o menos inglés y que nos acompaña en cada recorrido.

 

 

Teheran no impresiona como una ciudad bonita. Mas bien se quedó pegada hace unos 40 a 50 años. Hay algunos edificios, baños, y palacios, que valen la pena,  pero no el conjunto. Las mezquitas, todas, de una belleza indescriptible. Los autos también llaman la atención, pero por diferente motivo: hay pocas marcas y se ven antiguos, aunque sean del año. De las conocidas, solo Peugeot y Renault. La inmensa mayoría de  mujeres  se cubre con la burka negra, aunque hay un número importante, especialmente en Teheran, de jóvenes que usan jeans, una parka larga encima y un pañuelo de colores en la cabeza. Todas con los ojos muy pintados y las cejas bien delineadas. El consumo de rimmel es el más alto del mundo, así como las cirugías de nariz. Difícil decidir si son regias o feas con lo poco que se ve. Por lo demás, ¡ni una Miss Universo destacaría con esa tenida! Los hombres se ven como los autos: anticuados. No sabemos si es la forma de vestir, los cortes de pelo, pero es como retroceder en el tiempo…..como película antigua. Diferente es Teherán alto. A los pies de la montaña nevada, es el área de las grandes mansiones y los edificios modernos, donde vivía la elite en los tiempos del Shah. Hoy nos dicen la habitan los jerarcas del régimen.

 

 

El lugar de moda es Darband, una calle entre montañas, llena de restaurantes y cafecitos que parecen descolgarse de la roca. Comemos en uno, a la usanza iraní, que no usa mesas ni sillas, sino asientos enormes con cojines, donde todos nos sentamos sin zapatos, con las piernas cruzadas y cuando traen la comida, un mantel plástico donde se coloca todo. Y ahí vivimos por primera vez el taroof, que es la hospitalidad y amabilidad iraní en su máxima expresión. Pedimos la cuenta y el camarero nos dice que no, que no es nada. Nuestra guía nos explica que hay que insistir. Nuevamente nos dice que no es nada. A la tercera, acepta y nos trae la cuenta. Eso es una costumbre absolutamente iraní. Te pasa en el taxi, y en todas partes. No se trata de decir «gracias» y bajarse. Eso sería frescura. Hay que insistir y pagar. ¡Maravillosos iraníes! Un poco más arriba, un centro de esquí, Tochal. Se llega en auto y en andarivel. Si nosotros nos vanagloriamos de la cercanía de Farellones y Valle Nevado de Santiago. ¡Aquí la distancia es aún menor!

 

 

Imperdibles de Teherán: el Palacio de Golestan, en pleno centro, muy cerca del Gran Bazar, que fue usado como residencia por varias dinastías. Patrimonio de la Humanidad, por fuera no destaca especialmente. Por dentro es de una majestuosidad impresionante. Lo que más llama la atención es el trabajo de muros y techos interiores: mosaicos de miles de pedacitos de espejos, que dan un brillo y una luminosidad increíble.

 

 

El Tesoro de las Joyas Reales en el Banco Central. Es lo más impactante que hemos visto en nuestras vidas. Es una bóveda inmensa en el subterráneo del Banco Central iraní, a la que no se puede entrar ni con celulares, cámaras o cartera, que debe tener unos 50 metros de largo por unos 35 de ancho. En ella se despliega, en 37 enormes vitrinas, la más impresionante colección de joyas, coronas, sables, artículos decorativos, bandejas y bandejas repletas de brillantes, perlas, turquesas (la piedra local), que uno pueda imaginarse. ¿Su valor? Ni los más expertos tasadores del mundo han podido calcularlo!!!  Hay que decir que las joyas de la corona inglesa, las del Topkapi de Estambul y las del Kremlin no son nada, absolutamente nada, al lado de éstas. De hecho, desde 1937 forman parte del respaldo de la moneda iraní. Porque no es que hayan pertenecido a los gobernantes: desde los 1500 han estado en sus manos, pero debidamente catalogadas y pasadas de una dinastía a otra, por voluntad o la fuerza, pero en cada una se han ido  agregando nuevas piezas, los regalos de gobiernos extranjeros, botines de guerra, etc. Entramos 2 veces, porque estamos conscientes que jamás volveremos a ver algo así.

 

 

Luego de 3 días en Teherán, iniciamos nuestro recorrido. Qom es nuestro primer destino: la ciudad mas religiosa de Irán, cuna del Ayatollah Khomeini, desde donde dirigió la campaña en contra del Shah Reza Pahlevi. Nos han advertido que debemos cubrirnos bien. No se ve ninguna mujer sin la burka negra. Visitamos la segunda mezquita más sagrada e importante de Irán, Jambaran. En el control de entrada, por ser extranjeras no musulmanas, amablemente nos ponen, por sobre nuestras negras burkas, otra de color claro. El resultado estético es francamente desastroso. Hemos ganado 20 kilos de golpe, ya que abajo llevamos nuestra ropa de invierno, la parka, la burka, la cartera… A los hombres, nada, obvio. Y de guía, a un mullah, un profesor del islam. Usa turbante negro, lo que significa es descendiente de Ali, el yerno y primo de Mahoma. Encantador, nos explica de la arquitectura y de  las diferencias entre sunitas y chiitas. Y lo que no conocíamos: los chiitas rezan 3 veces al día, no 5, porque en el Coran se establece que hay que hacerlo de 3 a 5 veces, y ellos decidieron que solo 3. Pero, lo que más nos impacta es cómo insiste en explicarnos que el Islam respeta todas las religiones, y que ellos no son terroristas, ni su religión ni su país. Y nos pide, como lo harán muchos otros iraníes, que cuando regresemos a nuestro país aclaremos que ellos no son, ni amparan, terroristas. La religiosidad que se vive en estas mezquitas es impresionante. Es un día de semana cualquiera, y cientos de personas se lavan cara y manos, y entran a rezar. Es una devoción conmovedora. Tanto como la belleza de la mezquita.

 

 

De ahí seguimos a Kashan. Y en Kashan nos enamoramos de Irán. Esta increíble ciudad de color arena, la segunda ciudad habitada más antigua del mundo, con más de 7.000 años, aunque queden pocos restos (hay más en el Metropolitan de Nueva York y en el Louvre). Kashan, de donde se dice partieron los Reyes Magos siguiendo una estrella, es un oasis en la ruta de Qom a Kerman, en medio del desierto central de Irán, y lugar importante de la civilización prehistórica. El casco histórico es increíble, con casas de mercaderes hoy vacías, que datan de los siglos 18 y 19, y  que tienen unas bóvedas y una arquitectura verdaderamente espectacular. Y unos jardines, los famosos y simétricos jardines persas, con grandes piscinas de agua, característicos de este país. Pero, si desde el suelo el casco antiguo de Kashan es de una belleza conmovedora, caminar por los techos, por las azoteas, lo es más. Puedes caminar cuadras admirando su arquitectura, sus tejados y sus  cúpulas color arena, con vidrios de colores, que se ven  tremendamente modernas. Un español nos dice que le recuerda las casas de Gaudí  de Barcelona, y sí, tiene toda la razón.

 

 

De Kashan seguimos a Abyahne. Pero antes hay que contar lo que es ir horas en auto en este país, por caminos excelentes, muy bien pavimentados, en medio de la nada misma. Miras a la derecha, nada. A la izquierda, nada. Solo el mas árido desierto imaginable. De fondo, montañas. Ni un arbolito,  ninguna casita de campesinos cada cierto trecho, ni un almacén, ni un perro, ni una vaca, ni un cordero, ni una gallina. Nada. Cada una hora, mas o menos, aparece una estación de servicio, que suele tener un restorán adosado. Pero aparte de eso, nada. Desolación es la palabra que se viene a la mente. Sobrecoge tanta aridez. Hemos estado en otros lugares desérticos, pero como esto, nunca. Y llegamos a Abyane, Patrimonio de la Humanidad, una de las ciudades mas antiguas y bellas de Irán. Es un pueblito rojo, con casitas y calles del mismo color, que se desparraman por las laderas de la montaña, y donde todo es diferente. Se visten distinto, casi no se ve el negro, usan pañuelos de colores, polleras coloridas, hablan un dialecto propio y tienen una religión que no es el islam, sino el zoroastrismo (que por lo demás es una antigua religión persa). La habitan menos de 300 personas, todas muy mayores, ya que los jóvenes han emigrado a las ciudades.¡Hace mucho frío, pero el espectáculo es imperdible!

 

 

Seguimos a Isfashan, sin duda, uno de los lugares más bonitos de este viaje. Dos veces capital del Imperio Persa, es la tercera ciudad de Irán, y la mas visitada por los iraníes. Su enorme plaza, Naghash-i jaha, es una de las mas grandes del mundo con 500 metros de largo y 165 de ancho. Es también Patrimonio de la Humanidad. Corta el aliento la simetría, la belleza,  el orden y la paz que proyecta. Y la vista del fondo de la plaza, donde está otro Patrimonio de la Humanidad: la Mezquita del Imán. Impactante los alminares y cúpula cubiertos de mosaicos azul turquesa, oro, amarillo, hechos por los mejores expertos del siglo XVII y los mejores calígrafos de la época. ¡No hay palabras para describirlo! A un costado de la plaza está el Palacio de los Shas, del siglo XVI, con largas y empinadas escaleras, una sala de música y una galería con vista increíble sobre la plaza. Al frente, otra mezquita. En las calles que rodean la plaza, cientos de tiendecitas que venden artesanía, cerámicas, dulces, y por supuesto, alfombras. Y en los jardines de la plaza, estudiantes y familias se sientan a conversar y hacer picnic, disfrutando de la vista inigualable. En Isfashan está también el puente de los 33 arcos, por los que actualmente pasa el agua solo un par de veces al año. Es usado como punto de encuentro, y quienes están conversando te invitan a probar su comida . No hay duda, los iraníes son un pueblo generoso y amistoso con los turistas. Que son pocos. Algunos alemanes, chinos y españoles es lo que encontramos.

 

 

De Isfashan a Shiraz, ciudad que tiene más de 2500 años, también fue capital de Persia. Conocida en la antigüedad por sus vinos (de ahí viene el Shiraz ) y sus mujeres, y por los poetas que nacieron en ella. A propósito del vino, prohibido como toda bebida alcohólica en el país,  nos dicen que en muchas casas aún se fabrica vino artesanalmente. Y se consume en privado, obvio. Mausoleos de poetas, jardines en que se honra a otros, muchos lugares de gran belleza, pero solo vamos a destacar uno: la Mezquita Rosa. Es una obra de arte absolutamente distinta a lo que hemos visto, decorada por dentro con miles de azulejos rosados y con rosas, que dan miles de tonos distintos al entrar la luz por los ventanales con coloridos vitrales, pero donde predominan los fuertes rojos .

 

 

Y de ahí, a Persépolis, a conocer la que fue hace 2500 años la capital del imperio Aquemenida, el más grande de la historia persa. Fue Darío el Grande, Rey de Reyes, y muchos títulos más, como se define en las inscripciones del lugar,  el que decidió construir, en su honor y el de Ciro, creador del imperio, la más majestuosa capital de la época. Y que, a diferencia de otras, no fue hecha por esclavos, sino por obreros contratados para ello. Doscientos años más tarde fue conquistada y  destruída por Alejandro Magno. Cuenta la leyenda que después de ver las cenizas de Persépolis, lloró. Según Plutarco, Alejandro Magno necesitó 10.000 mulas y 15.000 caballos para sacar los tesoros de la ciudad. Que no quemó para dominarla, sino como al mes después, se dice que en una borrachera.  A lo mejor cuando se le pasó el efecto fue cuando lloró….  Como sea, lo que queda es una maravilla arquitectónica.  Pero, más que la grandiosidad de las ruinas, lo que impacta es la calidad de los bajorrelieves. Los detalle étnicos de los distintos pueblos que ofrecen sus regalos y homenajes a Darío, de sus vestimentas, peinados y tocados, el detalle de los regalos, de los adornos, es increíble. Hay que verlo.Y es ahí cuando te empiezas a enojar. Porque este lugar hay que conocerlo. Y recomendarlo como un imperdible. Pero, ¿cuando te hablaron o leíste de Persépolis? De Roma y el Coliseo, de Atenas y la Acrópolis, siempre. Y la verdad, esto es mucho más. ¡Debiera estar entre los 5 mejores del mundo! Como también debieran estar en lugar destacadísimo Balbeeck en el Líbano, Petra en Jordania, Palmira en Siria (o lo que quede de ella) y muchos más donde se establecieron las mas antiguas civilizaciones.

 

 

De Persépolis seguimos a Yazd, pasando por antiguas ciudadelas de adobe como Bam y Rayén, que tienen alrededor de 1500 años, y que son las mayores construcciones de adobe existentes. Han sobrevido cientos y cientos de años, aunque Bam se destruyó en un 70 % con el terremoto de 2003.  Y no podemos dejar de mencionar Meymand, la aldea troglodita que es una especie de modesta Capadocia, habitada por pastores nómades desde hace 12.000 años. Excavadas en la roca, que debe ser blanda, son varias hileras de casitas, si pueden llamarse casitas, mas bien habitaciones,  una encima de la otra. Muchas están vacías, pero actualmente viven alrededor de 150 personas en forma permanente, más las que suben a pastorear en determinadas épocas. Sientes que retrocedes muchos cientos de años! Yazd es la ciudad visitada y destacada por Marco Polo, especialmente por sus tejidos de seda. También Patrimonio de la Humanidad, es un oasis justo antes del gran desierto de sal de Irán, por lo que era parada obligatoria de la ruta de la seda. Pese a que Irán es un país islamista, Yazd sigue siendo la ciudad con más seguidores de Zoroastro, que antaño fue la religión principal del Imperio. ¡Es bellísima! Yazd es una ciudad de adobe, de 5.000 años de antigüedad, llena de callecitas angostas y laberínticas, con hoteles, restoranes y cafecitos, adaptados en construcciones antiquísimas. La vida social se hace mucho en cafés ubicados en las azoteas de los edificios, que al caer el sol te permiten una vista increíble de la ciudad, sus mezquitas, y de sus increíbles torres de viento. Estas torres son huecas, con 1, 2 o 4 entradas, una de ellas  hacia donde viene el viento y otra opuesta, que  captan el viento del desierto, baja por la torre, hasta pasar por piezas subterráneas donde están los depósitos de agua, con lo que consiguen bajar la temperatura de 50 a 30 grados en verano. Ingenio persa creando su propio aire acondicionado. Se usan hace muchos cientos de años, cada vez han ido perfeccionándose mas, y hoy casi cada casa tiene su propia torre. Así mismo, hay que visitar el Templo de Zoroastro, donde está la llama que se dice ha ardido por 1500 años, aunque solo desde 1935 en ese templo. Pero, lo mejor es arrendar una bicicleta, y perderse por las callecitas de Yazd… Regresamos a casa, ciertos de que nuestras expectativas sobre Irán superaron todo lo visto. y vivido. Pero¿ si tuviera que elegir lo que más me gustó? Elijo a su gente. Nunca antes me había tocado gente tan acogedora.

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NOTA DE LA REDACCIÓN

Hoy no es posible visitar Irán, debido a la situación de guerra y las restricciones impuestas por las autoridades. El conflicto en el Medio Oriente ha afectado la movilidad aérea, ha llevado a la cancelación de vuelos, ha generado incertidumbre sobre seguridad y ha llevado a un clima de hostilidad y bloqueo que dificulta cualquier tipo de visitas. De aquí, nuestro agradecimiento a Carmen Marticorena, quien nos mostró una realidad que ella y su familia vivieron 8 años atrás y que quizás el mundo nunca más volverá a ver igual.

Habilidades

Publicado el

28 marzo, 2026

23 Comentarios

  1. Noelia Miranda

    Extraordinario relato , dan ganas que se convierta en libro y que incluya personajes diversos con mujeres, por supuesto. Felicitaciones y a Carmencita por haberlo publicado nuevamente, vale la pena.

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    • Margarita Wills

      Quiero agradecer este relato, tan sentido tan lindo y tan certero del maravilloso Irán. Volví a recordar tantos momentos mágicos de nuestro viaje a Irán en el 2016.. me emociona.
      Irán un país maravilloso con gente extraordinaria

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  2. Mayette Etchegaray

    Que buen relato , gatilla enormes ganas de conocer ese país y recuerda muchos episodios estudiados en las clases de historia en el colegio
    Ojalá termine pronto esta guerra sin sentido y el país se abra a los visitantes extranjeros
    Gracias por excelente reportaje

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  3. G. Delfierro

    Gracias Carmen. Este relato es el mejor reportaje qye he leido sobre el actually Iran y las fotos muy buenas. En 2 oportunidades estuve en las Frontera de Iran pero no entre. Passports Americano no ayuda. Una sobrina que trabajaba en el Banco Mundial fue en Mision y tuvo que salir huyendo perseguida por la policies religiosa. El gobierno religioso ha matado miles de iranies y se mentioned por la fuerza y lamentablemente no va a cambiar. En el edificio que vivo la mayoria de los que given aqui son Iranies.

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  4. Gregorio Schepeler

    En el 2016 fuimos a Irán un grupo de amigos viajeros, que nos autodenominamos «Los Caravaneros». Nos recibió la antigua Persia, hoy Irán atacado, y nos presentó un país de gente amable, ciudades calmas, limpias. Pueblo culto, orgulloso de su historia, de sus monumentos que visitan junto a turistas extranjeros. Lugar de bellos recuerdos. De bellos Lugares. De bellas imágenes.

    Junto a muchos, lamentamos lo que sucede, pero también tenemos esos recuerdos profundos que perduran.

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    • Juan Manuel Cornejo González

      Sería hermoso ver todo en libro. Hermoso relato y hermosas fotos.. Felicitaciones a la Periodista y narradora de tanta historia.Gracias

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  5. Alicia

    Gracias por compartir tan hermoso y educativo viaje , sobre la historia de ese imperio hoy de nuevo en guerra

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  6. Luz maria Bustamante

    Gracias Carmen y familia, fue un viaje maravilloso el que hice leyendo tu relato ,que por supuesto no reemplaza al de uds, pero tuve la sensación de haber ido. Espero que en un futuro se pueda ir a visitar está maravilla descrita por ti

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  7. Florencia Varas

    Excelente
    Reportaje
    Felicitaciones

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  8. Marcela Godoy Divin

    Gracias Carmen por volver a publicar este interesantísimo reportaje. Sí valía la pena. Muy ilustrativo relato complementado con imágenes de belleza notable.
    Más se lamentan las condiones actuales, que ponen en riesgo todos estos tesoros de la antigua Persia.

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  9. Pablo Tironi

    Qué oportuno repetir este reportaje. Cuando la prensa MAGA se esmera por mostrarnos a Irán como el epicentro del mal, faltando el respeto a su gente, a sus tradiciones, cultura y religión, aparece esta lucecita de admiración por un pueblo que sufre y trata de sobrevivir a sus propios demonios y a los que creen que la encarnación del bien es judeo-cristiana.

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  10. Oscar Belisario Silva Abarca

    Muy interesante relato. otra visión de Irán, por lo menos en las palabras de turistas. que no sería lo mismo que vivir la realidad permanente de su pueblo. Para que decir, ahora, marzo 2026, por las condiciones de guerra que está viviendo. Muchas gracias por compartir. Dios los ayude a salir adelante. No perder la esperanza.

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    • Maria Esperanza Arteaga

      ⁷Carmencita, que estupendo el relato y fotos de ese maravilloso país. Ojalá y rezar para ello que esta tremenda guerra termine luego y proteja la vida de sus habitantes y su maravillosa y milenaria cultura Muchas,muchas gracias.

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  11. Oscar Aitken

    Que lindo relato Carmen!!!

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  12. Sara Moen

    Most interesting!

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  13. Bernardita del Solar

    Que viaje más bonito . Espectacular … me encantó viajar con ustedes

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  14. Milicent Macowan de Fernández

    Maravilloso relato, preciosas fotografías, Excelentes descripciones de ese país tan hermoso que lo está pasando tan mal, Gracias Carmen !!! siempre Bendito Planeta nos sorprende con estas clases tan importantes …….Y felicitaciones a esa familia que tuvo la suerte de conocer «in situ» muchas gracias !!!

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  15. Pedro Mattar

    Inolvidable viaje para quienes se armaron de valor y en familia conocieron esas tierras extrañas para el mundo occidental, quienes nos regalan su experiencia para que sin prejuicios observemos desde tan lejos, la singularidad de su historia, sus varios pueblos y gentes, magestuosas construcciones en una geografía inmensa y recordemos parte del inicio de la civilización humana escrita, con los elamitas y los persas. Que triste es ver que la destruyan sin considerar sus mágicas raíces y lamentablemente, parece ser que es, en parte por ignorancia y desinformación.

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  16. Maria Dolores Camarena Orengo

    Impactante maravilloso viaje relatado de un forma exquisita como siempre lo haces Carmen. Lo disfruté del todo con las fotos más interesantes. Lástima lo que estamos viviendo en estos días de terror… que contradicción!!!

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  17. Gracia Valdes

    Gracias por este relato que me recordó mi propio viaje a Iran. visité gran parte de los lugares que se describen aqui. Pude viajar con una guía del cuerpo diplomático que hablaba español. Un pais extraordinario como se expresa, sus monumentos son únicos, perderse en sus bazares, conocer las tumbas de las personas enterradas bajo la religión de zoroastro, visitar sus anticuarios, Persépolis etc…. Un país poco conocido ya que no existe el turismo de masas (norteamericano, gracias a Dios) pero duro por su régimen politico-religioso. Me tocó ver escenas violentas con jovenes y ser agredida en un par de ocasiones por la caída de mi pañuelo. No obstante en general la gente es muy amable.

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  18. Maria de la Luz Cárdenas Cerda

    Excelente idea, Carmencita Schmitt, de volver a publicar el interesantísimo escrito de Carmen Marticorena relatando su viaje familiar a la antigua Persia. Habiendo leído ese artículo en su oportunidad, cada día viendo las noticias se me encoge el alma pensando que quizás algunas de las bombas pueden estar destruyendo maravillas arquitectónicas, aunque estas por cierto son menos importantes que las víctimas humanas. La historia la escriben los vencedores, pero hay huellas que permanecen.

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  19. Luis Winter

    Gran relato y un acierto transmitirlo ahora Carmencita cuando se destruyen todos esos tesoros con los que nosotros soñamos y probablemente nunca podremos ver. Saludos

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  20. Elsa Daza

    Gracias por compartir tan hermosa y enriquecedora experiencia Pena no vivir en un mundo en paz para gozar las maravillas que el Señor nos ha regalado

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