CATAPILCO | Más allá de las playas

NOTA DE LA REDACCIÓN – Diseñadora gráfica de profesión, Teresita Ramírez se convirtió, por vocación, en creativa gestora de comunidades sociales, cuyo objetivo estuvo siempre en fortalecer el bienestar de miles de vecinos en la Región Metropolitana. De gran sensibilidad artística, dio forma, sentido y organización a proyectos culturales de especial impacto, caracterizados por la ética del engranaje social, la educación artística y la participación ciudadana. Enamorada de Catapilco, aquí hoy ella cuenta su historia.

 

 

 

TEXTO: Teresita Ramírez – FOTOGRAFÍAS: Teresita Ramírez y agencias.

 

Hace más de 40 años pasé por primera vez, junto a mi familia, por la zona de Catapilco, pueblo al interior de la comuna de Zapallar, a escasos minutos de playas del litoral, como Maitencillo, Cachagua, Zapallar y Papudo. Fundado el 6 de febrero de 1599, y con una iglesia construida en 1740, el lugar era conocido a nivel nacional por el padre Antonio Zamorano, cuya candidatura presidencial en 1958 lo llevó a la historia como “el cura de Catapilco”. Sin considerar esos datos, Catapilco no formaba parte de mis registros. ¡Quién iba a imaginar que terminaría enamorándome de su paisaje y de su gente!…

 

 

Hace seis años, para un Año Nuevo, decidimos con mi marido arrendar una casa que nos permitiera estar cerca de los panoramas de nuestros hijos. Llegamos a un condominio en Catapilco. Cabíamos todos, incluidos los invitados, y lo más importante: estábamos muy cerca de las celebraciones de fin de año. Fue amor a primera vista. Una zona con un microclima privilegiado. Mientras en la playa hacía frío, acá el cielo estaba completamente despejado. Un lugar tranquilo, familiar, que nos conquistó a todos.

 

 

Entusiasta y aventurero por naturaleza, mi marido recorrió el condominio junto al cuidador, revisando cada una de las opciones de compra. No fue sino hasta fines de septiembre de ese año que encontró lo que buscaba: una casa sencilla con muchísimo potencial. Estábamos en pleno proceso de promesa cuando llegó el 18 de octubre. Sentimos miedo, incertidumbre e inseguridad. Pero ya estaba todo firmado. Tarde para echarse atrás, pero sin saberlo, a tiempo para proyectar la etapa del nido vacío. Desde entonces han sido siete veranos inolvidables. Hoy nos sentimos “nacidos y criados en Catapilco”. Hemos conocido personas maravillosas: alegres, trabajadoras, entusiastas y profundamente comprometidas con su pueblo. Nuestros hijos y nietas disfrutan la casa, el condominio y la vida en la zona. Casi sin darnos cuenta, todo apunta a que viviremos allá en el corto plazo.

 

 

En este proceso, casi como una previa de colonización afectiva, tuve el privilegio de organizar una actividad llamada “Intercambio Cultural”. Reunimos a dos centros de madres de Santiago con tres organizaciones comunitarias de Catapilco, Cachagua y Zapallar, con encuentros realizados tanto en Santiago como allá. Trabajamos junto a la Dirección de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de Zapallar en dos jornadas profundamente enriquecedoras. Más de 50 mujeres compartieron experiencias, técnicas y oficios, así como también dolores y alegrías. Pudieron aprender unas de otras y confirmar que, más allá del lugar donde nacemos, la vida en comunidad hace todo más llevadero: el apoyo y contención del grupo transforma los problemas, y la amistad verdadera llena el corazón.

 

Ojalá poder hacer más. Es un sueño que, por ahora, tendrá que esperar.

¡Gracias, Catapilco!

Habilidades

Publicado el

9 abril, 2026

9 Comentarios

  1. Carmen Schmitt

    De Patricia Matte
    Fecha: 19 de abril de 2026, 9:09:13 a.m. CLT

    Gracias Carmen por tus fascinantes envíos . Me encantó el de Catapilco
    Un abrazo
    Patricia Matte

    Enviado desde mi iPhone

    Responder
  2. Pilar Vives

    Hola Carmencita! Qué nota más interesante. Gran trabajo el de Teresita Ramírez con las comunidades. Felicitaciones!

    Responder
    • Anónimo

      ¡Muchas gracias Pilar! Ojalá poder seguir trabajando por la comunidad

      Responder
  3. MTI

    Fantástico reportaje. Gusto a poco.

    Responder
  4. Solange Diuana

    Me encanta Catapilco, voy hace años, tengo varios amigos alla. Andres Brown es casi pionero con su Villa Brown y sus pavos reales y gallinas. Taibi Adi gran paisajista de la zona..etc.. un lugar con una gran calidad de vida y a minutos del mar.

    Responder
  5. Loreto Castro

    Me encanta Catapilco. Tranquilo, campestre y cerca de la playa.

    Responder
    • Veronica Bercovich

      Me encanto leer el reportaje sobre Catapilco y podría agregar mucho mas. Hace 5 años con mi marido nos vinimos a vivir a un Condominio a escasos minutos del pueblo. Hemos formado parte de su gente ya que nos abastecemos de casi todo en el comercio local para contribuir a su desarrollo. Todavía funciona como verdadero pueblo donde todos se conocen y saben la historia del otro, gente trabajadora, amable, cariñosa y super emprendedoras. Ha sido la mejor decisión de nuestra vida. Es ordenado y limpio, vale la pena conocerlo almorzar en la Antigua Fuente de Soda, comprar los mejores pescados y mariscos donde Germán y si supermercado Valeria!!! y tantos otros..

      Responder
      • Ellsa Daza Varas

        Y tu profesion de dentista ya no?
        Como esta tu hermana . Fuimos compañeras de colegio Saludos

        Responder
  6. Juan Pablo Donoso gumucio

    Gracias querida y recordada Carmen Schmitt. Como siempre, los artículos que tan generosamente me envías son amenos y educativos. En respuesta a tu mail anterior te cuento que llevo 57 años casado con Vicky Herman (quien desgraciadamente permanece postrada como consecuencia de una grave hiponatremia) pero, gracias a Dios, contenta, optimista y te envía saludos. Ignoro si te enteraste que mi cuñado Nano falleció hacen ya algunos años, poco tiempo después que su hermano Beto. De esa familia sólo quedan Vicky y Mónica. Recibe mi más cordial abrazo de gratitud por estos artículos, y por el lindo recuerdo que guardas de todos nosotros. Besitos de Juan Pablo

    Responder

Dejar un comentario para Carmen Schmitt Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *