NOTA DE LA REDACCIÓN: Alex Strodthoff es Ingeniero Forestal de la UC, Master of Science de la Universidad de Freiburg y Gerente General de Empresas Agrotop. Ha sido director de varias instituciones y profesor de programas de MBA. Además de piloto, Alex es fotógrafo y entusiasta practicante de actividades al aire libre.

TEXTO Y FOTOGRAFÍAS: Alex Strodthoff
Si bien he estado muchas veces en Magallanes, ésta era mi primera vez en cruzar el Beagle y lo hice de la mejor manera para un piloto: a bordo de un bimotor Twin Otter, un auténtico ícono de la aviación. Ìbamos 6 pasajeros en aquella aeronave de DAP. Emprendimos vuelo al sur, sobrevolando el Estrecho de Magallanes. Frente a nosotros aparecía una Tierra del Fuego rojiza, teñida por el follaje otoñal de sus lengas en pleno mes de abril. Bahía Inútil, Cameron, Puerto Arturo, el Lago Ofhidro, Blanco y el Seno Almirantazgo, fue parte de lo que alcancé a divisar entre las nubes parajes, que conozco bien de mis aventuras de pesca con mosca en la isla, hasta que a nuestra derecha aparecieron, inconfundibles, las cumbres y glaciares de la majestuosa Cordillera de Darwin, en el Parque Nacional Alberto de Agostini.



Luego de un viraje escarpado al este, comenzamos a sobrevolar el Beagle mientras que a mi derecha, aparecía mi objetivo, la Isla Navarino, llena de lagos, cumbres y planicies, con formaciones rocosas en sus orillas. El Beagle estaba de un color azul grisáceo, producto el intenso oleaje originado por los fuertes vientos del oeste, que quedaban de manifiesto con las turbulencias durante el descenso al aeródromo Guardiamarina Zañartu de la ciudad de Puerto Williams. En Williams no hay transfer, ni Uber ni taxis, por lo que caminé una media hora hasta la ciudad para comprar algunas provisiones e iniciar el trekking hacia los Dientes. Comí una rica merluza y compré las provisiones que me faltaban. Después, tuve la suerte de conocer a Jenny, quien gentilmente me llevó hacia el inicio del sendero a los Dientes. Polifacética, Jenny arrendaba piezas, prestaba servicios de taxi en su auto privado y además arrendaba el mismo para recorrer la isla.



Puse mi mochila en mi espalda y comencé el trekking de algunos días. Esta vez iba en solitario. Al estar completamente expuesto al Pacífico, el Navarino de abril ofrece las cuatro estaciones en el mismo día, desde un agradable solcito, hasta fuertes nevadas. Al cabo de unas horas, sortié los bosques de Coigüe de Magallanes y lengas, para alcanzar el primer objetivo, la cumbre del Cerro la Bandera, en que flamea nuestro estandarte con el Beagle de fondo. En ese punto, la vegetación ya es reeemplazada por una estepa fría. Continué mi avance de espaldas al famoso canal, para ir cruzando mesetas y regocijándome con las vistas a las imponentes montañas hacia el sur, mientras el Beagle quedaba abajo, a mis espaldas. Ya con el Lago Robalo a mi derecha, el día comenzó a acortarse y los chubascos de nieve a intensificarse. Me vi obligado a instalar el campamento en donde me pilló la noche, sobre la nieve pero en algo de pendiente que dificultó mi dormir. Mi colchoneta era muy resbalosa como para evitar que me desplazara pendiente abajo mientras conciliaba el sueño. Un paisaje nevado y un sol tímido me acompañarían al día siguiente.



El trekking a los Dientes de Navarino se dibuja entre pendientes, mecetas, lagos y ñadis, pero hay más de 5 pasos de gran altura y cierta dificultad técnica, algo “comepiernas” y expuestos al fuerte viento. Es fácil perderse porque no está bien demarcado, menos para condiciones de nieve. En tal sentido, mi GPS y el teléfono satelital fueron indispensables. Llegué hasta la Laguna el Salto, y desde ahí tocó cruzar el Paso Australia (805 m), bajar a la Laguna del Paso, sortear el Paso de los Dientes hasta finalmente establecer campamento en la Laguna Homónima, con una espléndida panorámica a los Dientes de Navarino. Independientemente del ángulo al que fijara la vista, el paisaje era sensacional. Esa mezcla de montes escarpados, pequeñas lagunas, los bosques vírgenes coloridos y la intensidad del clima en este rincón del mundo -en que confluyen los dos mayores océanos y termina de desmembrarse el continente- hacen que este lugar sea sacado de un cuento. Era el momento de iniciar retorno, aunque aún quería conocer otro sector de la isla.




Después de alojar en el Hostal Fío–Fío y disfrutar de la camaradería de sus dueños, arrendé su auto 4×4 a Jenny y me dirigí por la ruta costera, bordeando el Beagle hacia el Oeste. Una costa pristina, bandadas de caiquenes, coigües y ñirres fueron la constante hasta alcanzar el cementerio yagán de Bahía Mejillones, poco antes de Puerto Navarino. Cruces blancas de madera, orientadas hacia el mar, recuerdan a este pueblo nómade marítimo, que habitó la zona por casi 6.000 años. Recorrían, en sus canoas, los canales situados al sur de los arichipélagos que navegaban sus vecinos del norte, los kawésqar.


Fueron pocos mis días en la isla para darle más tiempo a sus leyendas, paisajes y a su gente. Pero, sin duda, Navarino es un destino formidable y único.












Qué belleza y fuerza me significaron esas imágenes de un frío y tan austral Chile, qué admiración me produjo leer sobre la aventura de Alex…. qué enriquecido debe haber quedado este aventurero a quién me habría gustado acompañar..
gracias por compartir!
Estoy gratamente impresionada con la belleza del paisaje de esa parte de nuestro territorio que no conozco y que de alguna manera conocí a través del relato de Alex.
Me dieron ganas de de saber más de ese pueblo nomade marítimo,los yaganes.
Muy buen relato.
Gracias
Muchas gracias Ximena! Te sorprenderá saber que la lengua yagán ( háusi kúta) se extinguió el 2022, hace apenas 3 años, con la muerte de su última hablante, Cristina Calderón. Usaban canoas para la pesca, las mujeres eran expertas en cestería con juncos y recolectoras marinas. Los hombres, eran expertos navegantes y cazadores de mamíferos como lobos y focas. Fue un pueblo único. Hay un libro que escribió Patricia Stambuk, se llama «El zarpe final. Memorias de los últimos yaganes». Te lo recomiendo!!!
Muchas gracias Micaela!!! Qué bien que te haya gustado la aventura, es un lugar mágico y vale la pena 100%!!! Feliz vamos juntos en alguno de estos otoños!!!
No alcancé a terminar y se fue !
Ahora se llama Lakutaia, creo
Excelente reportaje y las fotos realmente maravillosas
Felicitaciones Alex !
Que maravilla de reportaje sobre Navarino!.Tuve el honor de estar en Puerto Williams en el buque Aquiles, invitada por la Armada a los 40 años del conflicto del Beagle, por un libro que edité sobre el tema, como viuda de Ernesto Videla, quien fue jefe de la mediación papal que evitó la guerra con Argentina y mantuvo las islas del canal en nuestro territorio. Felicitaciones 👏
Querida Mónica, me ha alegrado tanto tu reacción, a sabiendas que si no hubiese sido por la inteligencia, audacia y patriotismo de tu marido, el General Videla, quizás esta preciosa isla ya no sería chilena. Leeré ese libro que indicas, ya lo encontré y es indispensable para entender la historia de esta remota zona y los héroes que la defendieron durante el conflicto. Un abrazo.
Preciosos los paisajes !! Gracias por darnos a conocer algo tan hermoso y tan desconocido de nuestro país !!
Muchas gracias Ana María!!!
Millones de gracias Ana María
Muchas gracias a ti Ana María! Cariños
Gracias Alex por maravilloso relato y fotografías. Que hermoso y que poco conocemos de nuestro país.
Fantástico todo y mis felicitaciones.
Muchas gracias Egon!!!
Muchas gracias Olga!! Es precioso
Alex, gracias por tu maravilloso relato de un sur lejano y desconocido para muchos. Lo que siempre he admirado son tus fotografías extraordinarias que sobrecogen. He llevado tu extraordinario libro de fotografías de regalo a varios amigos que viven fuera de Chile y siempre es recibido con emoción y alegría. Gracias por mostrarnos nuestro Chile desde tu lente!!!
Querida Verónica, muchas gracias por tus comentarios. El paisaje otoñal en esta parte de nuestro país es único e inhóspito. Me alegra tanto saber que el libro ha sido bien recibido, especialmente cuando es fuera de nuestro país, como un mini «embajador». En noviembre sale el próximo libro!!! Un abrazo.
Querida Verónica, que alegría saber que mi libro ha servido de «embajador» de nuestra naturaleza en otros países. Me alegra que te gusten las fotos y la alegría que provoca en tus amigos el recibirlo. En noviembre saco un nuevo libro. Abrazos.
Maravilloso!! Un plan pendiente para visitar.
Exquisita narrativa de este Alex aventurero. ¡Para qué decir nada de las extraordinarias fotos!
Muy agradecida por este viaje virtual a ese lugar donde Chile se convierte en un puzzle.
Gracias Alex, Carmen y Bendito Planeta.
Muchas gracias por el comentario María Eliana. Tal cual, donde Chile se convierte en un puzzle. Cariños!
Muchas gracias María Eliana!! Tal cual, nuestro país en esas latitudes es un puzzle lleno de secretos e historia. Muchos cariños.
De todas maneras vale la visita!!!!
Qué ganas de organizar un viaje familiar…
Así es. Y es cosa de organizarlo. Ahora comienza la mejor época del año.
Muy interesante reportaje de un lugar desconocido para la mayoria, especialmente la informacion de la vegetacion. Por tierra he ido de Puerto Natales, a Ushuia por el lado Argentino y se siente como un desierto y esto, que esta mas al Sur, tiene toda esa vegetacion.
Gracias!!! El clima en esta isla y al oeste de ella está muy influenciado por el Pacífico y sus lluvias. Coihues de Magallanes, Lengas y Ñirres son lo predominante, y las praderas de baja altura, sin ser pampa. Precioso todo el año, pero el otoño uffff, espectacular.
El lente intrepido del viajero, describe en forma inigualable el magnifico color de los bosques australes, la silueta de las montañas, la nieve permanente, las flores silvestres, el pasto de las orillas, los espejos de agua, las cruces blancas de los que estuvieron y se fueron, el pristino cielo y sus nubes, esculturas naturales modeladas, anunciando una geografia única y vigorosa de todos los elementos, al final de la tierra. Gracias Alex por este regalo visual y aplausos por el caminante y el camino elegido.
Muchas gracias estimado Pedro Fernando por los aplausos y esa poética descripción sobre los elementos presentes en esa isla, que acompañan al caminante que en silencio va regocijándose con los secretos detrás de colinas y curvas.
Muchas gracias por tan poética descripción de los elementos con que nos encontramos detrás de cada colina, al doblar en una curva o bajar al valle. Un abrazo Pedro Fernando.
gracias Alex.
Excelente reportaje a un bello lugar de tan dificil acceso.
Muchas gracias a ti Julio
Viajar a través del lente de un amante de la naturaleza, no tiene precio. Un verdadero placer ver las imágenes, un tesoro que quedará para siempre y nosotros tenemos la dicha de. Verlo. Grande Don Alex…. Un abrazo
Un abrazo grande querida Consuelo!!! Qué rico que las disfrutes.
Que gran aventura tuvisteis cruzando el canal y luego sacando tan maravillosas fotos. DIOS te bendiga mucho Alex, y gracias por compartir.
Muchas gracias Virginia, fue una tremenda aventura y ya vendrán otras en esas tierras. Muchos cariños.
Estoy impactada con tanta belleza natural, tus fotos son impresionantes, deberías hacer una exposición o un libro, las que combinadas con tu completo relato, hacen que sea un agrado leer el artículo… Felicitaciones!
PD: Supongo que eres algo de mi querida amiga y compañera de Periodismo UC, Irene Strodthoff?
Muchas gracias por compartir este hermoso trabajo, dan muchas ganas de visitar estos lugares de nuestro Chile, Por demás está decir que las fotos maravillosas incluidas muestran la grandeza de esos lugares
Estimado Alex eres el caminante del camino y por tus respuestas, también el poeta de la isla austral de colores.