TEXTO: Anamaría Sir de la Fuente – FOTOGRAFÍAS: Anamaría Sir y agencias
Uno de mis libros favoritos desde mi adolescencia y que lo leí por gusto varias veces -no por obligación como pasa en el colegio o la universidad- fue “El Conde de Montecristo”, la obra con que Alexandre Dumas se hizo famoso como escritor. Me enamoré perdidamente de su protagonista Edmond Dantès, el joven marinero que fue acusado falsamente de ser bonapartista y encarcelado en la prisión de la isla de If por años, hasta que logró escapar y que gracias a las indicaciones de otro reo, descubrió el gran tesoro de Montecristo, lo que le ayudó a volver a su ciudad natal a vengarse y recuperar a su antiguo amor.

El nombre de Marsella y del Château d’If (Castillo de If), como se llamaba aquella cárcel, estaban presentes en mi memoria desde muy joven, por eso cuando fui por primera vez en 2019 a visitar esa ciudad, la más antigua de Francia, mi sueño era recorrer el lugar donde mi ídolo fue injustamente retenido en sus mazmorras por años. Averigüé que la travesía en barco hasta allí era muy corta desde el Vieux Port (Puerto Viejo), céntrico espacio de la ciudad donde cada mañana los pescadores venden la captura del día, pero en esa ocasión mi entusiasmo solo quedó en eso por culpa del viento, que obligó a cerrar el puerto de If …




Mi desencanto duró poco al darme cuenta de que Marsella ofrecía muchísimo más para conocer que mi fantasía juvenil y junto a mi cuñada Ani y una amiga, iniciamos un recorrido por sus lugares más emblemáticos, claro que primero nos instalamos cual reinas en un hotel boutique precioso: La Résidence du Vieux-Port, idealmente situado en el corazón de la ciudad con una vista espectacular al puerto y cuyo remodelado interior nos hizo disfrutar de un universo artístico de los años 50.




Nos decidimos por tomar Le Petit Train Provenza, un colorido vehículo temático al aire libre con decoración de estilo antiguo, que nos llevó a recorrer algunas de las atracciones más icónicas de la ciudad. Marsella es la tercera área metropolitana más grande de Francia después de París y Lyon, un gran puerto ubicado al sur del país que fue fundado en el año 600 A.C.






Iniciamos nuestro atractivo circuito por el borde costero desde donde veía resignada a la distancia en el mar al Château d’If –que literalmente parecía flotando-, mientras disfrutábamos de los impresionantes paisajes marinos y de las construcciones históricas, entre las que nos llamó muchísimo la atención el Monument aux morts de l’Armée d’Orient et des Terres Lointaines (Monumento a los caídos del ejército de oriente y tierras lejanas), ubicado en el paseo marítimo Corniche Kennedy, que conmemora a los soldados y marineros caídos en la Primera Guerra Mundial.

La imponente construcción de 18 metros de altura, que recuerda al famoso Arco de Tito en Roma y está adornada con esculturas ornamentales, se erige con orgullo en el jardín del Palais du Pharo (Palacio de Faro), mansión construida por Napoleón III que domina la entrada del Puerto Viejo de Marsella. El acceso es abierto al público todos los días sin horario definido y sus jardines circundantes ofrecen espacios propicios para la relajación, que permiten a los visitantes disfrutar plenamente de este lugar cargado de historia y simbolismo.




Luego el tren subió más de 150 metros hasta la cima de un cerro de piedra caliza, donde está la Basílica Notre-Dame de la Garde (Nuestra Señora de la Guardia), conocida localmente como la Bonne Mère, (Buena Madre), que vigila a la gente de Marsella y es el monumento más visitado de la ciudad, principalmente porque ofrece vistas panorámicas únicas de 360 grados. En su interior se puede admirar una increíble decoración de estilo neobizantino, mosaicos intrincados y estatuas icónicas, y en su exterior destaca en la parte superior de la basílica, una escultura dorada de la Virgen y el Niño Jesús que parecen observar el horizonte marsellés, claro que este 2025 -en mi segunda visita a la ciudad acompañada de mi padre y marido- no pudimos ver la emblemática estatua porque actualmente se encuentra en un largo proceso de restauración.





Sin duda hay mucho que descubrir en Marsella, ciudad que actualmente tiene la mayor cantidad de museos en el país galo después de París y que se enorgullece por tener la catedral más grande de Francia construida después de la Edad Media, la Sainte-Marie-Majeure (Santa María la Mayor), conocida como “La Mayor” por los marselleses. La atractiva obra destaca por su arquitectura neobizantina donde se usaron materiales contrastantes como el mármol de Carrara y la piedra verde de Florencia, y su gran tamaño que permite acoger a 3.000 feligreses.


Por mi parte, espero volver una tercera vez a esta linda localidad porque con tanto turisteo, visitas a tiendas, en especial de jabones que son producto histórico en la región de Provenza pues aún se elaboran con ingredientes naturales según métodos tradicionales y mucho deleite con la excelente gastronomía local -las ostras son realmente increíbles-, resulta que ¡aún no voy al Chateau d’If!, mi tan soñada aspiración… Me informé que la entrada cuesta sólo seis euros y que está abierta a los visitantes durante todo el año pero en función de las condiciones meteorológicas que permitan el paso de los navíos, lo que por desgracia, a mí no me tocó.












Tuve la suerte de conocer Marsella, estuve14 días recorriéndola y sus alrededores, Castillo de If, el Vieux Port, les Calandres, las iglesias antiguas, etc. y el estadio del OM, Olympique de Marseille ….. Muy bueno el trabajo, mis felicitaciones
Muchas gracias Martín, es difícil resumir en pocas líneas lo mucho que ofrece la linda Marsella, pero si te gustó mi nota, me siento feliz!
Gracias, muy description e interesante. Es una ciudad ue no he visitado y ue me ncantaria ir.
Gracias, realmente vale la pena visitarla!
Gracias una vez mas Anita
Excelente relato, nos hace atractiva Marsella y la imaginacion hace su trabajo,
Es nuestro destino proximo, si o si!!
Bravaaa
He disfrutado tu reportaje, me encanta Francia 🇫🇷 es toda linda e imponente 🤩 Toda la razón de insistir en un nuevo intento de volver para finalmente llegar a tu objetivo. Saludos de @cesterias_wiwi que por esta revista me ha llevado a conocer diferentes lugares presentados en Bendito Planeta
Muchas gracias, ¡volveré!
Que ganas de conocer Marsella con este relato tan detallado y entretenido , se suma a la lista de destinos por conocer
Gracias amiga por tus palabras, de todas maneras tienes que ir en tu próximo viaje! Te mando un abrazo!
Nuevamente tu artículo me hace viajar y aprender con tantos detalles
Invita a ir a conocer y es tan fluido que se hace corto el relato
Gracias.
Fue un lindo paseo
Gracias Tito, espero seguir descubriendo lugares entretenidos para compartir con los lectores de Bendito Planeta! Te mando un abrazo apretado!
Dejar algo sin conocer por segunda vez, es volver una y otra al mismo lugar, a veces solo con la imaginación, y otras, fisicamente, por una fuerza atractiva inimaginable que nos mueve. Seguro que el Conde de Montecristo con su profunda pena y esperanza inclaudicable la espera, en la penumbra de una celda de ladrillos grises para salir de la oscuridad al sol de la mañana de cualquier día. La próxima vez que visites Marsella navegarás, brevemente, por un mar calmo al castillo de If.
Gracias Pedro por tus buenos deseos y lindas palabres.
Dear Carmen,
We are so lucky ….you seem to have many wonderful friends like AnaMaria that are willing to share their experiences with traveling!
And AnaMaria has done a great job in relating her love for Dumas “ Count of Monte Cristo ” and how that influenced her to visit Marseille.
Lovely writing and pictures.
Many thanks
Thank you, Carmen Gloria, for your words. We really feel lucky and very grateful.
Excelente narración del lugar ,realmente me dan ganas de salir ahora para allá.
Vengamos Ale!! Yo te acompaño!! Besos
Muy entretenidos y claros tus artículos!!
Felicitaciones!!
Tenemos que venir amiga, besitos!!!
Qué gran viaje con marido y papá! Imagino lo bien que lo pasaron!
Súper articulo! Yo me quiero registrar a su revista
Ya te inscribirmos, Celine…! Gracias por tu interés.