CHILE | De cumpleaños

Yo tengo un hermano médico, que es héroe de primera línea. En esta pandemia, todos los días -a excepción de los domingos- José Miguel acude a su hospital en Puente Alto, la comuna donde el coronavirus alcanzó su punto más crítico. El ama su profesión y al mismo tiempo ama la música, aunque nos sorprendió a todos cuando descubrimos que también le encantaba bailar cueca. “Este 18 de septiembre tendremos que bailar solitos -nos advirtió- hasta que tengamos una vacuna”.

 

 

 

En Casablanca, el historiador Alfonso Cangas añora tiempos mejores, indicando que desde comienzos de siglo el país ha ido perdiendo el espíritu dieciochero, algo que está en nuestro ADN desde 1811. Sin embargo, José Miguel discrepa. «No es que el 18 de septiembre de 1810, día de nuestra Independencia, la gente haya salido como loca a las calles a bailar cueca. No. Este baile, que llegó a Santiago desde Lima como zamacueca, recién se conoció en 1824 como parte que éramos del virreinato español. En sus inicios, se practicó como elegante baile de salón en círculos de elite. Incluso, se dice que a don Diego Portales Palazuelos (figura fundamental de la consolidación del Estado) le gustaba tanto, que se iba los viernes una vez terminada su pega en La Moneda a bailar cueca en La Chimba (“al otro lado del Mapocho”, como le llamaban entonces al sector que hoy sería Recoleta)». Lo cierto es que, con el tiempo, el baile se extendió a la periferia y se enraizó en Chile, hasta convertirse -como la definió la historiadora Karen Donoso- “en el gran carnaval auténticamente popular que nos queda todavía”.

 

 

Si bien hay diferentes tipos de cueca (la chilota, la nortina, la valseada, la criolla, la pampina, la campesina, la huasa y tantas otras) se debe a que la danza adquiere la forma del lugar donde se queda. La que se instaló entre Santiago y Concepción, en el decenio 1825 y 1835, es la “centrina”. Y cosa curiosa: de todos los bailes que se bailaban entonces (la polca, la mazurka, el cuando) solo la cueca permaneció. La pregunta es ¿qué tiene que hasta hoy se siga bailando y tenga cultores? Porque hay gente que la ama y la sigue toda la vida. Como Daniel Muñoz, cuequero y actor. Y es que, todos reconocen que, en este encuentro, la pareja de bailarines despierta una chispa, un coqueteo, una picardía en la seducción y una galanura muy especial. «Yo soy cuequero -reconoce José Miguel- y la cueca brava es una maravilla».

 

 

Aunque parezca imposible, la cueca estuvo a punto de desaparecer. Durante la dictadura militar -cuando hubo toque de queda por muchos años y se pensó que iba a morir- la cueca se refugió en los cerros de Valparaíso con cuequeros juntándose a escondidas. Allí nació la cueca urbana, la cueca brava, la cueca chora, todos diferentes términos para una misma cosa. ¿Cuál es su diferencia? En que aquí no hay paseo. El hombre muestra su fuerza y su lado cómico. No usa sombrero de huaso sino el de caballero de ciudad, con pañuelo al cuello, casi tanguero y hasta se mueve con una mano en el bolsillo para demostrar su desfachatez”.

 

 

Con su alma de huaso y todas las restricciones impuestas por la pandemia, Alfonso Cangas cree que llegaremos a decir que «todo tiempo pasado fue mejor». Sin embargo, «primero está la salud de su gente», enfatiza José Miguel. “Es verdad que los bailarines pueden bailar distantes, pero el resto de la gente se achoclona, por lo que este año el 18 no será el de siempre. Sí, nos queda una esperanza. En abril del 2021, en San Bernardo, tendrá lugar el gran evento “Abril cuecas mil”. Hasta allá llegarán miles de personas a bailar durante todo un fin de semana hasta completar la cueca 1.000. Una apoteosis. Y en esa espera estaremos todos listos para levantar el pañuelo y preguntar ante la multitud: ¿Quién quiere bailar?».

 

 

 

 

Habilidades

Publicado el

6 septiembre, 2020

21 Comentarios

  1. Jose Miguel Schmitt

    Muy completo. Me encantooooooooo

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    • Milly Miranda

      ¡Aro, aro, aro, por la periodista y su hermano!!

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        • MTeresa

          Una cueca mejora el ánimo y hace amigos donde menos se piensa. Gracias Carmen por traernos estas imágenes. ¡Aquí también se baila cueca!

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  2. M. del Carmen Noriega

    Excelente información y muy acorde por la fecha que estamos. Pocos podrán festejar en forma masiva con este maravilloso baile, pero en casa también podemos celebrar y bailar nuestra querida cueca.

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  3. Adriana

    Excelente reportaje! Y muy lindo…
    Se siente el cariño por nuestras costumbres
    Muy interesante conocer el origen de nuestro baile nacional
    Felicitaciones

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  4. Gonzalo Delfierro

    Gracias. Es bueno recordar cosas del pasado y muchas que aun son validas. Buen recuerdo para un nuevo 18 a pesar de la situacion mundial. Gracias de nuevo

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  5. Roberto

    Excelente reportaje, así se teje la historia de nuestro país y sus costumbres

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  6. Irene Gundlach Fleckner

    Profundo agradecimiento por lo escrito , Viva mi patria Chile
    Y Hay que respetar a los demás , las distancias, hasta que llegue una Vacuna

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  7. Matías Vieira

    Un salud por mi gran amigo
    Compañero de juventud
    Espero que siga conmigo
    Cuando llegue la senectud

    Bailaremos puras cuecas
    De brindar será la ocasión
    Con las patas turulecas
    Cuando pase la maldición

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  8. María Eliana Carafí

    Me encantó tu reportaje, tan ad hoc con las Fiestas Patrias que estamos por iniciar, Carmen.
    Aprendí cosas nuevas de este hermoso y difícil baile…..tratamos de aprenderlo con mi marido, pero no fuimos capaces…. se ve fácil pero no lo es……incluso pienso que nuestro baile nacional debería ser parte del curriculum de la enseñanza escolar, de manera que la mayoría de las personas puedan bailarla…….

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  9. Karla Frauenberg

    Otra gran sorpresa de nuestro querido amigo Pelao Chamata.
    ¡¡Estimulante!! se podía casi sentir el «tiqui tiqui ti» al mirar las fotos.
    ¡Felicitaciones! y sinceramente espero que Matías Vieira pueda, con sus patas turulecas, bailar muchos más pies de cueca.

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  10. manuel cardenas

    Excelente reportaje. Coopera para que no desaparezca este baile nacional que nos une,
    Saludos.
    Manuel A Cardenas

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  11. Jorge Guazzini

    Muy buen tema el de la cueca chilena. Nos hace falta aprender más sobre nuestras tradiciones y su origen, para que se mantengan y se nutran de nuevos cultores especialmente la juventud de Chile.
    Gracias Carmen!
    Y Feliz Dieciocho!

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  12. Diego Schmitt

    No conocía esos interesantes datos sobre la cueca. Había visto cuecas bravas, pero el origen y la historia durante la dictadura. Ahora entiendo porqué mi padre se vestía tan elegante en esas presentaciones de las fotos.

    Tampoco sabía que se considera a sí mismo cuequero. Siempre lo veo más como músico y huaso.

    Lamentablemente no es un buen año para celebrar. Solo queda acumular ganas y energías para el Cuecas 1000. Vamos Chile que se puede!!!!!!!

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  13. María Cristina Noriega B.

    Felicitaciones Carmen por darnos a conocer tantos detalles de nuestra cueca, yo por lo menos ignoraba muchos.
    Felicitaciones también a tu hermano, éxito en todo lo que emprende.

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  14. Isabel San Cristobal

    Muy bueno el reportaje , y admirable el espíritu de Jose Miguel, mantiene su pasión por lo que le gusta , baile , música y su medicina .

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  15. Loreto Peralta

    Carmen, te felicito por el excelente reportaje y mis felicitaciones al Pelao cuequero.

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  16. José Miguel Schmitt

    Hoy es 19, gracias por todos sus comentarios, no se imaginan cuánto he echado de menos bailar cueca este año, pero ya nos desquitaremos el próximo. Viva Chile y un abrazo a todos.

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  17. mayette

    Bien Pelao !! buenisimo y completo relato de nuestra cueca. Muchas veces hemos tocado y cantado cuecas con los Charaguas , te he visto bailar y conozco tu entusiasmo por este baile nuestro , pero esta historia que hiciste me encantö, aprendi cosas que no sabia
    Felicitaciones amigo

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  18. Alfredo Alliende

    ¡¡¡ Chamata bailando cueca !!! No me lo habría imaginado nunca, pero sin duda lo felicito a concho.

    Excelente el artículo de cueca, sabemos escucharla, algunos bailarla, algunos tratando de bailarla pero de su historia poco y nada.

    (Solo falto la cueca viñamarina del Everton)

    Un cordial saludos al bailador y a la periodista.

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