A solo 7 horas de Panamá, gracias a Copa Airlines pude cumplir mi sueño: conocer la última atracción turística de esta emblemática ciudad, la gigantesca esfera que llegó a redefinir el mundo del entretenimiento. Un estadio que -mediante una pantalla LED curva, con la mayor resolución que se conoce hasta la fecha- da paso a una experiencia envolvente para 18.000 espectadores. Tiene 157 metros de ancho y 112 de alto (sobrepasa a la Estatua de la Libertad en Nueva York). Se inauguró el 27 de septiembre del 2023 con un concierto de la banda irlandesa de rock U2, cuyas entradas oscilaron entre los 452 y los 1.878 dólares. Ubicada detrás del hotel Venetian, su pantalla exterior iluminada se percibe a kilómetros de distancia, transformándose en múltiples formas y colores. Como también se arrienda para uso comercial a un costo de 450.000 dólares diarios. En mi día se lució Garnier.

 

 

Con Paulina Biggs, cónsul honoraria de Chile en Las Vegas, llegamos expectantes junto a miles de personas que hacían fila para ingresar. Una vez adentro, luego que guardias de seguridad revisaran bolsos y carteras de los asistentes, la primera sorpresa con que nos encontramos fue “Aura”, el robot de apariencia humana que contesta lo que la gente le pregunte. Otra innovación: el scanner que obtendría todos los datos de quien quisiera dejarse fotografiar, información que luego se le enviaría directo a sus emails. En el recorrido, bares y centros de comida. La venta más popular: la cerveza Space Dust (polvo espacial), que se adquiere sin que medie funcionario de venta alguno.

 

 

Por escaleras eléctricas, subimos dos pisos hasta llegar a nuestros asientos en una pendiente que provoca algo de vértigo. «Mira al cielo”  le aconsejé a Paulina, quien lo percibió de inmediato. En tanto, yo me apresté a filmar con mi celular lo que fuera, aunque con cero resultado. Es que era imposible grabar tanta grandeza con un aparato tan pequeño. De espectáculo, nos tocó Postcards from Earth, la primera película multisensorial del director neoyorkino Darren L. Aronofsky, aclamado por “El cisne negro” y “La ballena”, que realizó especialmente para este auditorio, integrando toda la tecnología disponible para crear una experiencia inmersiva inédita. El tema del film: Un viaje de ciencia ficción en que dos astronautas recuerdan lo que es la vida, dado el daño que se le provocó a la Tierra.

 

Así es The Sphere por dentro, antes de comenzar el show. Crédito: Paulina Biggs

 

Con una tecnología de audio espacial de 167.000 parlantes, la esfera cuenta con más 300 módulos móviles que, cualquiera sea la silla que usted ocupe, escuchará todo en forma limpia, clara y nítida. Los asientos tienen además un sistema de infrasonido que trasmite los niveles más bajos de los graves a través de los pies, lo que permite tanto “escuchar” como “sentir” el sonido. Propietario de The Sphere: James L. Dolan, dueño del Madison Square Garden de Nueva York, quien levantó esta maravilla a un costo de 2.300 millones de dólares.

 

 

Con una duración de 50 minutos, las opiniones discrepaban al finalizar la película. Para algunos la trama fue quizás algo simplista. A mí me pareció demasiado corta. Sin embargo, no será lo único que usted verá si llega a Las Vegas, vía COPA Airlines directo desde Panamá, que está tan solo a 7 horas de distancia. En cartelera ya se anuncia la banda Phish con 4 shows durante abril y, a partir de mayo, Dead & Company con otras 24 presentaciones.

 

 

Un dato, a mi juicio la mejor recomendación antes de ingresar al show: dese un tiempo para conocer el interior del Venetian, ese grandioso establecimiento de estilo italiano y cene en alguno de los restaurantes ubicados en la “Plaza San Marcos” (réplica de la de Venecia). Encontrará tiendas que lo fascinarán y se sorprenderá con otra réplica: la de los canales venecianos en los pisos superiores, con góndolas paseando con navegantes al son de arias de ópera. Una locura turística que, le aseguro, gozará a todo dar.

 

 

Diseño webpage: María Eugenia Vargas

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