Territorio estadounidense que en el pasado enfrentó a mexicanos y tejanos, su historia es el atractivo #1 para los 26 millones de turistas que llegan hasta aquí al año. Como lo hice yo, gracias a una gentileza de Copa Airlines, línea aérea que abrió nueva ruta a Austin, capital de Texas. De hecho, Remembering the Alamo es el slogan que uno visualiza al llegar a San Antonio, la segunda ciudad del estado después de Houston. Y de lo primero que usted querrá compenetrarse será del lugar mismo donde, en un comienzo, se erigió el Álamo como primera misión española, y luego recorrer los restos de esta fortaleza que los tejanos defendieron hasta morir. Símbolo de una batalla que, en sí, fue una derrota. Pero que, tras la cual, Texas conmemora a sus héroes con honor.

 

 

Si bien todo turista puede circular libremente por los alrededores del Álamo -partiendo desde su iglesia, restaurada y conservada como un lugar sagrado- no pierda la oportunidad de visitar el Ralston Family Collection Center, museo que abrió sus puertas solo en mayo del 2023 y que cobija a cientos de objetos nunca antes vistos de la icónica batalla de 1836. Tal es su importancia que la exhibición fue nominada por el periódico USA Today como Best New Atraction in America. Y aquí conocerá el devenir de James Bowie (de Kentucky), William Barret Travis (de South Carolina) y de David Crockett (de Tennessee), comandantes héroes de El Álamo, en que cada uno defiende su propia historia y las razones por las cuales estuvieron en este fuerte, donde cerca de 200 hombres perdieron la vida.

 

 

Como contraparte, vaya a la parte moderna en San Antonio: The Pearl, un sector con tiendas de diseño, decenas de restaurantes y todo el encanto del sur de Texas, como lo es en gastronomía de lujo la Brasserie Mon chou chou. Es que el plato más simple es una delicia… Descubrimiento aparte será para usted el Hotel Emma ahí mismo, vecino al restaurante, una antigua cervecería remodelada que utilizó en su rediseño los mismos artefactos de hierro con que se trabajaba en la antigüedad, expuestos en el lobby, la biblioteca y sus salones. Innovación que lo impactará cuando recorra su interior como parte de un tour histórico que lo maravillará.

 

 

Aunque permanezca en esta ciudad pocos días, permítase conocer los restos de las seis misiones españolas que, a comienzos de 1700, establecieron los frailes franciscanos a lo largo del río San Antonio. Cinco florecieron y la Villa de San Fernando fue la que dio paso a la fundación de este destino. Todas aldeas fortificadas, donde los frailes convertían a los indígenas al catolicismo y les enseñaban a mantener el dominio español en la frontera de Texas. Hoy sus iglesias continúan como parroquias activas, como ésta -la misión San José- a solo 20 minutos de San Antonio.

 

 

Tenga presente, en todo caso, que lo imperdible y lo más turístico de San Antonio Riverwalk, su famoso paseo peatonal por las orillas del río que atraviesa la ciudad, repleto de restaurantes, uno al lado del otro, bajo quitasoles y elegantes hoteles que dan directamente al río. Hace pocos días, para mí fue un placer también contemplar San Antonio desde otra perspectiva, navegando por las aguas de Riverwalk en la noche, escuchando canciones de Navidad desde otras embarcaciones y perpleja al observar hasta el último árbol de sus alrededores con la ciudad iluminada a todo dar.

 

 

Gracias, Copa Airlines (@copaair), por la gentileza de esta invitación y mi reconocimiento a las Oficinas de Turismo de San Antonio (@VisitSanAntonio) y Austin (@VisitAustinTX) por permitirme apreciar sus dos dinámicas, preciosas y seguras ciudades. Una muestra: hasta el personal de policía puede disfrutar como un simple ciudadano más.

 

 

Diseño webpage: María Eugenia Vargas

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