Anoche, un día tras aterrizar en Santiago, Riad Saade -Doctor en Economía de la Universidad La Sorbonne en Parìs y desde 1975 Cónsul Honorario de Chile en Trípoli- fue recibido por la comunidad chileno-libanesa con una cena en su honor. Un emotivo homenaje a quien, por su comprometido apoyo al país ,recibiera la medalla de Gran Oficial de la Orden al Mérito de Chile. Evento también que precediera a las conferencias que Saade dictará durante la semana ante la Academia Diplomática y la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos. Minutos antes de la cena, compartió conmigo sobre lo que sucede al otro lado del mundo en un análisis que esta nota hace pequeño. Si, aclarar que hubo un instante final en que terminé riéndome con él cuando le conté que en internet no encontraba imágenes sobre Trípoli.

  • Es que todas son con soldados en las esquinas, le expuse…
  • Trípoli es una ciudad histórica muy importante, me enfatizó.
  • Pero, ¿se puede visitarla?
  • ¡Cómo que no!
  • Pero, como turista, ¿no es peligroso?
  • Es peligroso, pero es una aventura (…y entre risas nos integramos a la cena)

 

 

Extractos que comparto tras una conversación en la que yo valoricé cada palabra:

  • Este año hay un cambio total de la situación en el Medio Oriente porque los jóvenes de las monarquías del Golfo tienen un papel totalmente distinto al de sus abuelos… Pareciera que Estados Unidos no tiene un estrategia clara. La única estrategia es la estrategia de la guerra nuclear que se preparó durante tanto tiempo, donde saben que tienen que terminar con el Sr. Putin, pero donde pareciera que sus servicios no conocen bien el papel ruso. Lo que pasa en Ucrania es terrible para Ucrania y para Europa.
  • Hablaré muy claro de ese fenómeno que se llama Líbano. No es un país. El Líbano es parte del patrimonio mundial. Líbano es un gran laboratorio por razón de su posición geográfica, un lugar que el mundo debe utilizar para saber cómo la gente va a vivir junta a futuro… Porque son 7 mil años de historia, conocida como tierra de refugio para los hombres libres.
  • Antes de hablar de futuro, uno queda perplejo que 3 años después de la tragedia en el puerto de Beirut, Occidente hasta hoy -que sabe todo lo que pasó allí- no ayude al Líbano para que la investigación realizada hasta ahora se conozca, cuando uno sabe que el mismo día teníamos al FBI y a todos los servicios de inteligencia italianos, alemanes, etc. Y que los servicios libaneses no tuvieron autorización para entrar hasta después de una semana, sin saber que es lo que pasó entoncess
  • La cosa es muy simple. Israel tiene miedo de Hezbollah. Y Hezbollah dirige al Líbano desde hace más de 15 años. Beirut es hoy una ciudad destruida. Estamos en un país sin sistema, es parte de nuestra genética. Cada vez que tenemos un problema, creamos un sistema. Ese es su gran potencial. Pero, no somos antisistema. Somos sin sistema. Entonces cuando tuvimos esa terrible explosión atómica, al segundo día la gente se levantó. Esto es El Líbano.
  • Occidente hasta hoy no quiere entender lo que es el Islam. Y si no vamos a entender lo que es el Islam y saber cómo vivir con él, entonces el Islam es un gran peligro. Ahora en Europa recién están comenzando a entender lo que es el Islam. Pero, un poco tarde. Tropo tarde. En Francia el año 2050, el 50% de los bebés serán musulmanes. ¿Por qué no queremos ver la cosa en su realidad?
  • El mensaje de mi próxima conferencia está ligado a mi naturaleza. Yo soy optimista y creo que ésa es la razón por la cual hasta ahora yo vivo en un infierno, pero feliz. El mensaje es que debemos esperar el cambio que va a permitir al Medio Oriente vivir en paz. Y la paz será vendrá cuando un fuerte poder islámico imponga la real figura del Islam…
  • Respecto a mi interés turístico por Trípoli: “Mira, todo es posible en El Líbano. Sin peligro es posible visitar Trípoli, pero debes prepararlo… Si quieres venir, podemos arreglarlo. Pero, no será solo Trípoli porque hay muchas lugares que visitar en El Lìbano. Pero, Trípoli es un lugar histórico muy rico».

 

 

Para conocimiento de todos, el presidente de la colectividad libanesa en Chile, Antonio Sahd, recordó la labor específica realizada por este cónsul honorario: “Permítanme reconocer públicamente el apoyo que el Dr. Saade y su familia han brindado a los distintos embajadores y diplomáticos chilenos en Beirut, apoyo y compromiso que se manifestó especialmente durante los años de la guerra enn el Lìbano (1975-1990), período en que arriesgando su propia vida el Dr. Saade trasladaba la valija y documentos desde Beirut a Damasco, capital siria desde donde se podía conectar con Santiago”. La ovación fue general. Y para mi fue un privilegio conversar con él.