Viajar con un grupo de colegas periodistas es siempre grato, entretenido y sorprendente, más aún cuando nos conocemos en el aeropuerto y somos todos de distintos medios.

 

 

TEXTO Y FOTOGRAFIAS: Ana Rosa Romo R.

 

La invitación nos llegó de Claudia Eggers, de Air Canada, para conocer Toronto, la ciudad más grande de Canadá, situada a orillas del Lago Ontario. Definida como la capital cultural, del entretenimiento y financiera del país, es el lugar donde el turista encuentra toda variedad de atracciones, pero nunca grandes multitudes gracias a sus solo 2.8 millones de habitantes. Casi el 50%  no ha nacido en el país, lo que demuestra que ha sido un destino recurrente para los inmigrantes. Factores como la baja criminalidad y el cuidado del medio ambiente le dan  fama como una de las mejores ciudades del mundo para vivir.

 

 

EL HOTEL DE LA REINA

 

Nosotros nos alojamos en el Fairmont, frente a la Estación Central de trenes. Un hotel elegante estilo chateau, inaugurado en 1929 con el nombre de Royal York. De 28 pisos, era el más alto de la ciudad y además la residencia preferida de la Reina Isabel II cuando visitaba Toronto (porque hace mucho tiempo que no viene), ocupando un piso entero para su séquito. Curiosidad de este hotel: su huerto, instalado en una azotea del piso 14, que proporciona a sus restaurantes todo tipo de verduras, hierbas frescas e incluso flores. Aunque parezca increíble, en 2008 instalaron colmenas que producen anualmente cientos de kilos de miel. Y para nosotros, la ubicación no pudo ser mejor porque el Fairmont está a pasos de las calles más céntricas, donde se localizan casi todos sus encantos.

 

 

RECORRIDOS IMPERDIBLES 

 

Para tener en mente, mucho por conocer… Como el Distillery Historic Distric que, alguna vez, fue la destilería más grande del Imperio Británico. En una superficie de 52.000 metros, existen más de 40 edificios históricos de arquitectura victoriana, hoy convertidos en restaurantes, cafeterías, pubs y tiendas de todo tipo. Es muy fácil recorrerlo a pie o en Segway, un ligero vehículo de transporte eléctrico de dos ruedas que se maneja con el peso del cuerpo. En grupos de 7 personas, los instructores nos enseñaron a manejarlos y luego -para felicidad de todos- realizamos una excursión de 30 minutos  Otro visita ineludible fue St. Lawrence Market, uno de sus principales mercados, además de paraíso para los amantes de la cocina. Como guía en nuestra visita, nos acompañó Bruce Bell, popular columnista de un periódico local, nombrado por la ciudad como el “historiador oficial de St. Lawrence Market”. Con su estilo ameno e histriónico, nos explicó no sólo la historia del lugar, sino también de la ciudad. Nos detuvimos a almorzar en la Carousel Bakery para degustar esos típicos sándwich de tocino, donde los fines de semana se forman filas para ingresar.

 

 

Para qué decir del edificio ícono… Desde cualquier lugar se divisa la CN Tower, donde se nos programó también visita y almuerzo. Construida en la década del ’70, esta aguja arquitectónica de 550 metros recibe a más de dos millones de turistas al año. En el  nivel de Observación Principal se encuentra el  famoso “Piso de Vidrio” que permite mirar el vacío. A 351 metros está el restaurante 360 que gira completamente cada 72 minutos, ofreciendo una espectacular panorámica de todos los ángulos de Toronto. Los ascensores para llegar a estos niveles, demoran solo un minuto. Y un atractivo muy especial (solo para los valientes porque yo no fui capaz) es tomar el tour Edge Walk, consistente en realizar una caminata por el aire durante media hora. Sin baranda, con un saliente de 1,5 metros que circunvala la cumbre de la punta principal de la torre, los visitantes “caminan” por una pasarela en grupos de seis. Claro que todos sujetos a un riel, a través de un sistema de enganche y arnés. Emocionante a morir…

 

 

 

Orgullo para el país es la Universidad de Toronto, fundada en 1827, la que el 2019 encabezó el ranking de las mejores universidades de Canadá. Sus aulas reciben a más de 70.000 alumnos en pre y posgrado, contando entre sus egresados a primeros ministros y gobernadores. De sus tres campus visitamos el St. George de sorprendente arquitectura, y donde se encuentra Queen’s Park, la sede del parlamento de Ontario, el Museo Real y el Conservatorio Real de Música de Toronto.

 

 

Caminar por el centro de Toronto es un agrado. Fuimos en otoño y aún en esa época los postes de las luminarias seguían adornados con flores. ¡Una maravilla! La calle imperdible: Yonge Street, la más larga del mundo porque su continuación es la autopista 11 y se extiende por 1.800 kms. Atraviesa la ciudad de punta a cabo, dividiéndola en este y oeste con casi 600 tiendas y más de 150 restaurantes y bares. En la esquina de Yonge y Dundas, se encuentra Dundas Square con sus múltiples anuncios de neón al estilo Picadilly Circus o Times Square: una plaza que sirve de escenario a todo tipo de conciertos y espectáculos al aire libre, con cientos de teatros, como el Canon, que data de 1920, y el centro de teatro Elgin y Winter Garden, con una variada cartelera de musicales, conciertos, óperas y películas.

 

 

Entre los shoppings… El principal es Eaton Centre, el mall más grande y famoso con más de 300 tiendas. Otro popular distrito para las compras es Queen Street que ofrece de todo: boutiques de moda, galerías de arte, cafeterías y restaurantes. En ese sector está también el edificio CityTV, la casa de MuchMusic, la cadena que emite videos durante 24 horas. Y lo  que ningún cinéfilo puede perderse es King Street, porque allí está el Bell Lightbox, sede del Festival Internacional de Cine, considerado entre los más importantes del mundo. Un distrito de entretenimiento por excelencia, donde además están los teatros Princess of Wales, Royal Alexandra y Roy Thompson Hall, una sala de conciertos sede de la Orquesta Sinfónica y el Coro Mendelssohn de Toronto.

 

HOLLYWOOD DEL NORTE

 

Para los realizadores de cine y televisión, desde hace algunos años Toronto pasó a convertirse en uno de los lugares preferidos. Además de la ayuda fiscal que proporciona el gobierno de Ontario, su arquitectura facilita “disfrazarla” como otra ciudad. La serie Suits -que protagonizó Meghan Markle antes de casare con el príncipe Harry- se rodó aquí, simulando estar localizada en Nueva York. Así mismo, cintas como “La forma del agua”, de Guillermo del Toro, y “Chicago” con Renée Zellweger y Catherine Zeta-Jones se filmaron en este “Hollywood del norte”, como se ha llamado a este sector dotado de estudios para grandes producciones. La empresa Pinewood inauguró en 2008 un complejo de 20.000 metros cuadrados, a solo 20 minutos del centro, con capacidad para producir cinco largometrajes en forma simultánea.

En cuanto a clima, en invierno este puede ser extremadamente duro en invierno, llegando incluso a 30º bajo cero. Sin embargo, la ciudad está preparada para que siempre sea un agrado vivir en ella. Una muestra es The Path, su red de túneles subterráneos de 27 kms. que recorre gran parte del centro de Toronto  con 1.200 tiendas, accesos a puntos de interés de la ciudad, a los rascacielos más importantes, a centros comerciales y a 5 estaciones de metro. Un verdadero laberinto por donde circulan diariamente más de 100.000 personas.

 

 

Y como nuestro grupo estuvo conformado por periodistas especializados tanto en gastronomía como en entretención para nosotros fue casi una obligación que visitáramos bares y restaurantes. Y en una ciudad como ésta, las alternativas para salir a cenar eran infinitas. Conocimos el Spin Galactic Toronto, cuya dueña es Susan Sarandon. ¡Sí, la actriz de Hollywood!, quien lo fundó con otros socios. Es un club nocturno de ping-pong. Tal cual. Cuenta con 12 mesas para practicar ese deporte. Otro lugar fue The Ballroom Bowl, que en sus más de 55 pantallas se transmiten eventos deportivos y tiene espacio para recibir hasta para 900 personas. Y si uno quiere comida mexicana, hay  que regresar de noche al Distillery Historic Distric para visitar El Catrín, un restaurante donde tres artistas mexicanos pintaron durante 100 días un espectacular mural que adorna el salón principal.

 

 

Toronto invita a volver. Me encantaría hacerlo en primavera para disfrutar sus cerezos en flor en el High Park, uno de los 1.500 parques que existen en esta ciudad, o para ver los shows al aire libre en Dundas Square.  En definitiva, es una urbe que seduce con su amabilidad y entretención, a la que espero regresar.

 

 

 

 

COMO LLEGAR

Vía Air Canada, www.aircanada.com, actualmente abriéndose tras la pandemia a la reanudación de vuelos.

 

DONDE ALOJAR
  • Fairmont Royal York, un clásico remodelado, con lindas pinturas en sus techos, todas pintadas a mano.
  • The Omni King Edward Hotel, otro elegante clásico que data de 1903.
  • Novotel Toronto Centre, práctico dentro de los buenos, que se vende con un buen agrado de satisfacción en parejas de mediana edad.
  • Hotel Victoria: lindo, cálido y más pequeño.
  • Radisson Admiral Toronto, de gusto para todo público.

 

Para más información, revise nuestra entrevista a Alfredo Babún, Director Regional para los Países Andinos de AIR CANADA, en el siguiente link: https://youtu.be/S8jIwpLmYd0