Texto y fotografías: Verónica Clarke.

Dicen que Cracovia (o Krakow) es una de las ciudades más bonitas de Europa y que te enamora a primera vista…totalmente cierto. Es la segunda ciudad más grande de Polonia y una de las más antiguas. Data del siglo VII y fue la capital oficial del país hasta 1565. De hecho, el casco antiguo de Cracovia fue uno de los primeros en ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en cuyo centro figura la hermosa Plaza del Mercado y la Iglesia de Santa María.

 

 

La verdad es que llegué allí en busca de alojamiento, ya que mi destino era visitar Auschwitz y Cracovia está a un poco menos de 70 kilómetros de distancia del mayor campo de exterminio nazi. Después de la invasión de Polonia por el régimen nazi en 1939, Cracovia se transformó en la capital del Gobierno General y los judíos fueron obviamente erradicados. Esta es también la ciudad cuyo arzobispo, Karol Wojtyla, sería más tarde el Papa Juan Pablo II, el primer Papa no italiano en 455 años. Sus fotos están en muchas partes de la ciudad. La mejor forma de recorrerla es simplemente perdiéndose por sus calles o disfrutar en alguna de las muchas terrazas y restaurantes que encontrarán en la plaza y alrededores.

 

 

Para el viajero, Polonia es muy conveniente ya que aún siendo parte de la Comunidad Europea, funciona con su moneda nacional, el Zloty, y es muchísimo mas económico que cualquier otro país de Europa, además que se come delicioso. El casco histórico de la ciudad es totalmente caminable y, en la Plaza del Mercado -además de los lugares históricos que hay que visitar- abundan los artistas callejeros, carruajes de la época del imperio austro-húngaro tirados por majestuosos caballos y en todo su alrededor abundan los restaurantes con gustos para cualquier paladar. Nada mas agradable que estar ahí cuando comienza a bajar el sol y disfrutar de una rica copa de vino, maravillándose con la iluminación de la Plaza que hace que todo cambie y parezca un nuevo escenario de colores. Además de la Iglesia Santa María, justo al centro hay un sector donde se encuentra todo tipo de souvenirs, reunidos en el Rynek Glowny, el mercado medieval más grande de Europa. También en esta plaza está la pequeña Iglesia de San Adalberto y la Torre del Antiguo Ayuntamiento.

 

 

No hay que olvidar que el Gran Ducado de Cracovia fue parte de Austria y es muy fácil imaginarse a Sissi la emperatriz paseando por la plaza en algún carruaje. Otro imperdible es el Barrio Judío o Kazimierz, que está situado muy cerca del casco antiguo. Hay tours caminables, algunos gratuitos que parten muy a menudo desde la Plaza del Mercado y que conviene seguir para conocer un poco mas de la historia de esta ciudad. Este barrio, que data del siglo XIV, fue completamente desalojado durante la ocupación nazi y dicen que fue la película “La Lista de Schindler” la que dió el impulso para su restauración.

 

 

A pocas cuadras de la gran plaza, encontramos el Castillo y la Catedral de Wavel, donde se pueden visitar las salas de estado, el Tesoro de la corona, los apartamentos reales e incluso la cueva del dragón de Wavel, una leyenda que dice que el gobernador Krakus puso la primera piedra de la ciudad sobre la cueva de un dragón, a los pies de la colina del mismo nombre. En la catedral, dedicada a San Estanislao, se encuentran criptas de personas ilustres y la gran campana de Segismundo, fotos estas últimas rescatadas de internet.

 

 

Cracovia fue también ciudad medieval y aún quedan algunas murallas de esa época, que rodeaban la ciudad con sus torres. A comienzos de siglo XX muchas fueron derribadas ya que molestaban para el tránsito. También, al centro de la ciudad, hay un parque maravillosamente verde, el Planty, que llega a orillas del río Vístula. Vale la pena ir a conocer, pasear, o sentarse en uno de sus bancos para admirar la naturaleza.

 

 

Sin duda, vale la pena el viaje a Cracovia. Y si vas, se debe hacer la conmovedora visita al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, un imprescindible a mi gusto, aún sabiendo que no es un lugar agradable, pero que ayuda a concientizarse de las atrocidades que allí ocurrieron durante la II Guerra Mundial y la ocupación nazi de Polonia.

 

DATOS PRACTICOS
  • Latam (https://www.latam.com/es_cl/)-vuela a Varsovia. De ahí se puede tomar un vuelo a Cracovia en alguna línea local, o bien, se puede llegar por tren.
  • Estando en Europa, hay muchas líneas aéreas que vuelan directamente a Cracovia. Hay que tener presente que si bien es parte de la Comunidad Europea, no es parte del acuerdo de Schengen, por lo que hay que pasar por policía internacional tanto para ingresar como para salir.
  • Se encuentran alojamientos muy convenientes en cualquier portal de Internet y el ideal es alojarse en el casco antiguo, ya que es la parte más bonita de la ciudad.
  • Para cambiar euros o dólares a Zloty, hay casas de cambio en todos los terminales de bus, tren y aeropuerto.

 

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