Por Braulio Natera.

 

Definitivamente visitar Venezuela hoy día es solo para osados aventureros. La que un día fue considerada la Venezuela Saudita, producto de una economía boyante gracias al fenómeno petrolero, hoy esta casi desconectada del mundo.

La primera boutique Channel de Latinoamérica en el reconocido Hotel Tamanaco, los vuelos del Concorde de Air France o el puente aéreo entre Caracas y Miami con más de 15 vuelos diarios , las obras civiles más importantes del mundo en la década de los 50´, el PIB superior al de Suiza y por momentos una moneda más fuerte que el dólar, son solo estadísticas y recuerdos de unos pocos.

Lo que si se mantiene intacta es su geografía, su cultura y el espíritu emprendedor del venezolano, ese que se hará cargo de abrirle las puertas al mundo nuevamente.

 

 

Pero, concentrémonos en lo hermoso de este país, considerado por muchos “la perla del Caribe” por sus 2.800 kms de costa y maravillosas playas, pero con una diversidad de ecosistemas poco vistos en muchos países del mundo.  Desde las primeras formaciones rocosas del planeta en La Gran Sabana, las llanuras del centro del país que lo convierten en uno de los principales refugios de aves en el mundo y hasta Los Andes, lugar donde comienza la maravillosa cordillera que arropa Sudamérica.  Pasaríamos días escribiendo sobre todo esto, así que me concentrare en solo un lugar, quizá uno de los más lujosos del mundo, muy exclusivo y de los que solo unos cuantos conocen.  Pero, definamos la palabra lujo. Para los que pasamos cierta edad, y para algunos muy jóvenes y sabios, el lujo va más allá de lo que se pueda comprar. Los lujos son acontecimientos efímeros que perduran toda una vida.

 

ARCHIPIELAGO LOS ROQUES

El Archipiélago de Los Roques es considerado el parque marino más grande de América Latina y posee el arrecife coralino más grande del Caribe. Está compuesto por un isla principal El Gran Roque, habitada por pescadores y personas dedicadas al turismo, solo 3.000 habitantes y capacidad limitada de turistas, por lo que nunca se respira esa sensación de que está lleno.  El turismo es la base de todo, desde exclusivos conocedores, hasta cientos de embarcaciones que visitan por largas estadias, huyendo de la temporada de vientos y huracanes del Caribe.  Si, es muy común ver en Los Roques pequeños barcos o veleros provenientes de Grenada, St. Lucia, Barbados y que hacen de Los Roques su hogar por varios meses.

 

 

No existen grandes hoteles y las comodidades se limitan a buenas posadas, decoradas al estilo local, mediterraneo y hasta colonial y buena comida. Hay poca agua potable, por lo que los baños deben ser cortos, maximizando los recursos de una planta desalinizadora. Con suerte, una TV común con cable. Sencillamente es un excelente lugar para conversar, leer y disfrutar de un clima maravilloso durante todo el año.

 

NAUFRAGO POR HORAS

¿Cuál es la magia de Los Roques? La respuesta a esta pregunta es muy sencilla. El archipiélago esta conformado por más de 42 cayos o pequeñas islas.  Cada posada ofrece días completos en islas seleccionadas, con el siguiente programa:  te despiertas, desayunas, te pones tu traje de baño, te montas en una pequeña embarcación y te dejan en una isla con un cooler lleno de bebidas y una bandeja para el almuerzo, y tu elijes a que hora te pasan a buscar. Literalmente te abandonan en una isla con muy pocas personas, con sombrillas, agua y comida.

Hay cayos más grandes, incluso con piscinas naturales, y otros que son simples bancos de arena sin nada alrededor. Cualquier opción es mágica.

Si tu espíritu es más aventurero, hay opciones para deportes acuáticos y además puedes contratar separadamente un tour por el resto de las islas más remotas. Cayo de Agua, único con una piscina natural de agua dulce. O Francisqui, cuyos bancos de arena te imaginan separando las aguas del mar, entre otros.

O visitar el Palafito una casa en medio del mar de uso común para los pescadores de langostas. Literalmente está en el medio del mar y puedes caminar por sus alrededores topandote con pequeños peces y estrellas de mar.

 

 

Luego de un maravilloso día, llegas a tu posada. Te das una buena ducha y disfrutas de un cena disfrutando de las noches estrelladas en Los Roques. Te aseguro que la hospitalidad es sencilla, pero muy memorable.

 

Para el recuerdo: https://www.youtube.com/watch?v=s2nW-6c-E8I (video cuando el supersónico Concorde volaba entre Caracas y París en los años ´70 -tiempos en que Venezuela era otro país- un avión que permitía volar a la mitad de tiempo que cualquier otro avión comercial convencional).

 

¿COMO LLEGAR?

Lamentablemente, por la situación de Venzuela, en estos momentos no hay compañías que vuelen hoy desde Santiago hacia Caracas.

Si, para hacerlo desde otro país, y estando ya en Caracas, se debe viajar desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetia en pequeñas avionetas con precios razonables. Uno de ellos es “Fly to los Roques”: http://www.flytolosroques.com

Una vez allá, la persona responsable de cada posada te buscará en el aeropuerto y ayudará con el equipaje. La distancia entre el aeropuerto y tu posada se calcula en solo unos cuantos pasos.

Así de fácil. Es solo cuestión de atreverse…

 

 

 

 

 

 

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